Esencialmente el arte de vivir es un marco diseñado para que nuestra experiencia como seres humanos sea autoconciente, poder crecer y entender que somos co-participes de nuestra realidad. El arte de vivir es una exploración continua y su descubrimiento una sorpresa.

11/24/13

El Poder Del Silencio

 El que tiene oídos, que oiga.
Mateo 11:15


Desde el momento en que nos levantamos, usualmente por las mañanas,  estamos sumergidos en el ruido exterior (el zumbido del despertador, la música a todo volumen, el pitido de la cafetera, la charla matutina, etc).

Pasamos  nuestras vidas en medio del ruido  constante,  y algunos de los mas urgentes y destacados son los que todos llevamos internamente. Nuestras mentes están llenas de pensamientos, hilvanados siempre uno tras otro. La conmoción externa de nuestro medio ambiente aunada a la
charla interior de nuestras mentes dejan poco o nada de espacio para que experimentemos realmente el silencio.

Creo que todos estaremos de acuerdo en que el silencio es una virtud universal. Es tan antigua como el tiempo mismo. Antes de que el mundo sucumbiera al bombardeo de sonidos creados por el hombre, el universo era un vasto espacio abierto - donde los únicos ecos que se percibian eran el silencio, la quietud y las voces de la natualeza.

La belleza del silencio simplemente es "que es". No hay nada artificial o construido sobre, dentro o fuera. El silencio ofrece una apertura que no se puede definir de inmediato. Es una oportunidad de tomar el tiempo para descubrir los misterios y enseñanzas que existen dentro de  nosotros.
El silencio, sin embargo, no es algo natural para la mayoría, especialmente en el presente moderno. Instintivamente nos sentimos incómodos cuando hay una pausa inesperada en el flujo de acción o movimiento. Tenemos el hábito arraigado de llenar las lagunas silenciosas con la charla superficial. O bien, a propósito evitamos situaciones en las que el ruido está ausente. Tenemos un pánico intrínsico al silencio, como si temieramos desarrollar un "gusto adquirido" al silencio, o debieramos adquir un conjunto especial de habilidades para aprender a tolerarlo.

Esto me obliga a hacerme algunas preguntas: ¿Se esta haciendo  una hazaña imposible de lograr para crear un espacio para el silencio en nuestra  sociedad tecno-ruidosa? ¿Y de ser así, estamos perdiendo el susurro y la magia imprevista que el Universo y el Yo interno puedan estar tratando de comunicanos en medio de todo este ruido? Pero el silencio es muy fácil de encontrar, está en todas partes a nuestro alrededor; sólo debemos aprender a desenmascarar el ruido deliberado, y conscientemente hacer un esfuerzo para crear silencio. Al hacerlo,  ayudamos a eliminar la tensión y la ansiedad de nuestro entorno, podemos recargar las baterías internas, y crear la paz con nosotros mismos. Sé que puede parecer muy dificil pero, incluso con un pequeño ajuste en nuestra vida diaria se puede hacer la gran diferencia. Aquí algunos puntos a considerar para incorporar el silencio en  un día ruidoso:

  1. Tomar 5 minutos de quietud antes de levantarse por las mañanas para despejar la mente y escuchar nuestra respiración. Establecer intenciones y gratitud todos los días, mientras se está en calma.
  2. Encontrar un rincón tranquilo en la casa en donde se pueda cultivar como "santuario" - un lugar en donde se pueda leer a diario en paz, sin intrusiones.
  3. Si es posible, disfrutar del café de la mañana en el jardín o en el patio al aire libre, en lugar de hacerlo frente al televisor. No hay  silencio exactamente  ahí, pero se puede disfrutar escuchando los ruidos y la calma de la madre naturaleza, creando  paz interior que se quedará con nosotros por el resto del día.
  4. Apagar el radio mientras se conduce, dandole al acto de conducir toda nuestra atención,  puede ser grato observar y descubrir todo lo que hay a nuestro alrededor.
  5. Acostumbrarse a hacer pausas tomando unos segundos para organizar los pensamientos antes de continuar hablando.
  6. Sentarse y meditar durante unos 5 a 10  minutos y dejar que la respiración despeje  la mente de el desorden. Aumentar el tiempo de meditar a medida que se consolida esta práctica.
  7. Ir en una excursión y dejar el iPod en el coche. Permítiendo perderse en el espíritu y el sonido de la Madre Tierra.
  8. Disfrutar de una noche silenciosa. Apagar la computadora  y el teléfono celular. Regalandonos el espacio para la contemplación silenciosa o la oración.
  9. Intencionalmente borrar la mente del pasado y del futuro. Dejar que la mente sólo sea. Saborear el espacio de silencio antes de dormir. Se promoverá una sensación de felicidad, descanso y equilibrio.
  10. Debemos celebrar la belleza de ciertos sonidos, como el llanto de un bebé recién nacido, el ruido de las olas del mar al romperse en la playa o en el arte de crear música los que poseen este don, (o  escucharla simplemente, como yo comprenderé) .
Sin embargo, hay que hacer un ritual para calmar el ruido externo y dejar que los sonidos de la naturaleza - música de la Madre Tierra - emerjan y canten para nosotros. Podemos empezar a darnos cuenta de su poder, que es la curación espiritual y divina. Asimismo, en el silencio se encuentra una ofrenda, al escucharnos a nosotros mismos en un tono de nuestra propia voz interior.
Termino con un pensamiento conmovedor de Wayne Dyer, un fiel creyente en la importancia de cultivar el silencio:
Es el espacio entre las notas, que hace realmente que la música te guste tanto .