Esencialmente el arte de vivir es un marco diseñado para que nuestra experiencia como seres humanos sea autoconciente, poder crecer y entender que somos co-participes de nuestra realidad. El arte de vivir es una exploración continua y su descubrimiento una sorpresa.

9/14/13

¿PORQUÉ DEBO AMAR A MI ENEMIGO?

"El hambre de amor es mucho más difícil de eliminar que el hambre de pan." 
Madre Teresa


Puede que suene demasiado cursi para alguien, y si es así, es posible que ni siquiera desee leer lo que sigue.
Bueno eso está bien, despues de todo esta ídea no es para todos. Pues tal vez muchos piensen sobre sus enemigos como en alguien que les ha hecho mucho daño, y entonces se digan: ¿por qué habría yo de querer amar a mi enemigo? ¿Qué ganaría yo con eso?

Esta no es una pregunta fácil, y no creo ser capaz de explorar todas las posibles respuestas - que dicho sea de paso, daria material suficiente como para escribir un libro. Pero tratemos de ver brevemente algunas de esas razones.
  • Una razón es que se va ha ser más feliz.  Si se tiene rabia o resentimiento dentro de sí (aún si no se piensa en éllo todo el tiempo), habrá momentos en los que aflore a la superficie, y eso para ser sinceros te hace sentir infeliz. El rencor es destructivo, te carcome muy en tu interior y sus efectos se hacen sentir en el exterior (es posible que se cometan actos destructivos en contra de los demás como a seres queridos o amigos cuando se esta enojado o alterado),  incluso si la ira no está dirigida hacia éllos. La eliminación de ésta dá como resultado una actitud mas positiva, y te hará sentir más feliz en todos los aspectos de la vida y por añadidura se pueden evitar muchas y graves enfermedades tanto físicas como mentales.
  • Se puede cambiar la vida  de una persona.  Tu enemigo es un ser humano al igual que tu, y es muy posible que el odio hacia esa persona sea una fuente de dolor y tensión para él o élla. Bueno, eso podría hacerte sentir bien al saber que sufre y satisfacer tu sed de venganza momentaneamente.  Pero si se mira objetivamente la eliminación de los sentimientos negativos mejora siempre la situación; acordarse que lastimar a otra persona es siempre una cosa mala.  Por el contrario hacer a alguien más feliz, es una cosa buena. Y, curiosamente,  hacer feliz a alguien, sea quien sea, puede hacernos felices a nostros tambien.
  • Se puede  ganar un amigo . Uno de los efectos más poderosos de aprender a amar a tu enemigo es que ese enemigo se podría convertir en un amigo. Ya que el estar peleando con un enemigo obstaculiza nuestro progreso personal, en cambio resulta  mas productivo agregar nuevos amigos a nuestra vida - los cuales pueden ayudar a lograr situaciones positivas para ambos . Tener un amigo, en vez de un enemigo, hace una increible diferencia. Y si ese enemigo es un miembro de la familia o un antiguo amigo, bueno pues el volverse a  reunir sería algo muy poderoso e importante.  Nuestras acciones son un ejemplo para otras personas. Si se tiene hijos, por ejemplo,  éllos aprenden de todo lo que hacemos. Enseñándoles a odiar no es un ejemplo positivo. Pero al enseñarles a superar la ira y el odio,  haciendo las paces con alguien, y enseñandolos a amar , eso sería  predicar con el ejemplo, y sería una gran lección en su vida.
  • Una mejor sociedad .  Una mala relación podría parecer no hacer una gran diferencia en la sociedad en su conjunto - ¿a quién le importa si yo no me llevo bien con otra persona? Pero si lo multiplicamos por millones entonces lo que  se obtiene es una sociedad enojada y dividida con todas sus implicaciones. A diario se ven los efectos en todas partes, en la calle,  los medios de comunicación, el trabajo, la política,  los negocios, y miles de familias divididas. Por el contrario, si podemos superar ese odio, y aprender a amar a nuestro prójimo la sociedad puede ser mejor de muchas maneras.
Bien, digamos que pensemos que es una buena ídea intentarlo pero... ¿cómo poder lograrlo?  No puedo decir que se todas las respuesta y que he llegado a la meta. Aunque he estado trabajando y esplorando sobre estas ideas en mi vida, tengo que decir que no he podido superar este reto. He hecho algunos progresos, y estoy contenta por eso ... pero aún tengo un largo camino por recorrer.
  1. Parar,  respirar, desprenderse . Cuando se piensa en un "enemigo", lo más usual es que se tengan sentimientos de enojo. En lugar de dejarse dominar por esos sentimientos y permitir que determinen el rumbo de nuestras acciones, hay que ponerles un alto. Ser consciente de esos sentimientos. Respirar profundamente (digamos diez respiraciones profundas) y  esperar.  Despues tratar de desprenderse del sentimiento de odio y rencor. Imagínandose a sí mismo flotando fuera del cuerpo y tratando de ver la situación objetivamente,  como un simple observador.  Esa persona no ha hecho nada malo al observador ni a alguien cercano, simplemente no tiene motivos para guadarle rencor. El ver la situación en forma objetiva es el primer paso - es muy difícil superar los sentimientos negativos, si se está en medio de la situación, por eso es mejor desprendese y verla como sólo un espectador ajeno al problema.
  2. Ponerse en el lugar del otro.  Bueno, despues de que ya no estamos en el lugar del ofendido podemos visualizar la situación desde una perspectiva diferente. Ahora debemos tratar de ponerse en el lugar de la persona con la que tenemos alguna diferencia y tratar de imaginar porqué ha actuado en la forma que lo ha hecho. ¿Cuál ha podido ser la razón de que esa persona llegó a ser la persona que es hoy?  ¿Qué ha pasado y porqué? ¿Podría ser una persona que ha tenido pocas oportunidades en la vida? ¿Comó le ha afectado su pasado? ¿Quiza sea yo el que de alguna forma ha provocado sus acciones? ¿Y cómo se debe sientirse al respecto?  Tratar de imaginar a esta persona como un ser humano real, no sólo alguien que es malo y vil. Los seres humanos en general tratan de hacer cosas buenas, pero como humanos tambien cometen errores, o bien tienen diferentes puntos de vista a los nuestros. Ver la situación desde la perspectiva de la otra persona es difícil, pero al hacerlo podría hacer la diferencia.
  3. Tratar de entender . Eso, por supuesto, es el objetivo de ponerse en el lugar del otro.  Pero es importante hacer notar aquí,  que si se puede entender la  razón de porqué la otra persona actuó como lo hizo y por qué lo hizo,  se pueden tomar los pasos siguientes. Pero para eso es realmente importante tratar de entender el punto de vista del otro, incluso si no es algo  agradable de hacer.
  4. Tratar de aceptar. Pero si en lugar de luchar por entender lo que ha ocurrido y querer cambiar a esta persona, o bien querer que las cosas sean  de forma diferente;  podriamos aceptarlos tal cual son. Aceptar lo que ha ocurrido como parte de la vida. Aceptar que las cosas no pueden ser diferentes, porque ya han sucedido. Aceptar que esta persona no puede ser diferente, porque eso es lo que es. Esto, también, es un paso muy difícil, pero si no podemos aceptar la realidad, no podemos perdonar y menos podemos amar.
  5. Perdonar.  Ah, tal vez el paso más difícil de todos... pero seguro de que ya lo veias venir. ¿Puedes realmente perdonar de corazón a esta persona por lo que ha hecho? Si has hecho el ejercicio del desapego, has tratado de comprender, y has aceptado lo sucedido; entonces el resto debería ser más fácil.  Pensar en esto: lo pasado está en el pasado. No se puede cambiar. Se puede odiar lo que ha ocurrido en el pasado sin poder cambiar nada, y sólo nos queda sentirnos enojados ... o aceptarlo y seguir adelante.
  6. Déjalo ir. Suéltalo, dejalo ir, pues lo único que hará será consumirte. Una vez que has dejado el enojo en el pasado, dejas tambien los sentimientos negativos acerca de lo que esa persona ha hecho. Sigue adelante. Recuerda que esos sentimientos no pueden hacerte ningún bien.
  7. Encontrar algo que amar. Si has perdonado y liberado esos sentimientos negativos,  lo mas probable es que quede la neutralidad. Eso se debe reemplazar con el amor. Y ¿cómo hacer esto? Hay que encontrar algo en esa persona que se pueda amar. Podría ser cualquier cosa, su sonrisa, su disposición para ayudar a otros, su generosidad, en fin cualquier rasgo positivo, algo admirable y digno de ser amado. Siempre hay algo bueno en todo mundo.
  8. Verlos como a ti mismo, o como un ser querido . Si el paso anterior resulta demasiado difícil, es probablemente porque no se conoce lo suficiente a esa persona. Tratar de proyectarse en éllos.  Encontrar algo similar a uno mismo o bien a un ser querido. Y hacer uso de esas similitudes para encontrar un motivo para amarles .
  9. Encontrar un terreno común . Si nos detenemos un momento para observar, encontraremos que tenemos cosas en común con casi todo el mundo. Bien podrían ser intereses compartidos como experiencias vividas en el trabajo, o las que se han tenido con personas  con las que se ha crecido o aman; y encontrar ahí los rasgos de personalidad en común. Este terreno en común ayudará a relacionarnos mejor con la otra parte.
  10. Abrir el corazón . Oh, oh, otro paso bien difícil. Nuestros corazones tienden a permanecer cerrados a la mayoría de la gente, como un mecanismo de autodefensa. Tenemos miedo de ser vulnerables, de ser rechazados de ser heridos. Y sin embargo, este cierre de nuestros corazones es lo que nos bloquea muchas veces a la felicidad. Lo que nos impide formar relaciones. Lo que nos impide amar y encontrar el amor. Incluso si estamos abiertos a nuestros seres queridos, pero sin dejar pasar a nadie más - y eso nos limita. Este es un gran reto, y es algo que sólo puede darse con la práctica. Porqué no probar con un antiguo enemigo ... incluso si sólo se abre el corazón un poquito, esa es la única manera de encontrar el amor en la otra  persona. Hay muchas maneras de expresar  amor, por supuesto una forma sería considerar lo que se dice a esa persona y como se dice. Estar dispuestos para tener una charla abierta acerca de lo que ha pasado o sobre nuestros sentimientos, y despues de todo tratar honestamente de que todo termine con una gran sonrisa y con un gran abrazo fraternal.

"El amor es la única fuerza capaz de transformar un enemigo en amigo." 
Martin Luther King Jr.